percepcion

Conforme con un trabajo dirigido por Bas Rokers, maestro de sicología de la Universidad de Wisconsin–Madison, la ceguera al movimiento es un fallo del cerebro que le impide interpretar adecuadamente la información sensorial; un “error” de percepción o bien agnosia.

El ejemplo más conocido de agnosia es, seguramente, la agnosia facial, llamada prosopagnosia. Quienes la sufren no son capaces de distinguir un semblante de otro. “No es que no sepan identificar una cara. Pueden mirarla y también señalar dónde se encuentran ubicadas la nariz y los ojos, por servirnos de un ejemplo. No obstante, no pueden integrar esa información para darle identidad, por el hecho de que la identidad depende de la relación entre esos elementos.

¿De qué forma advierte el cerebro el movimiento?

“Detectar la relación de movimiento que hay entre imágenes alterables de un mismo objeto es esencial para saber la dirección en la que se dirige una pelota lanzada, un pájaro volando, o bien un autobús” declara Rokers. Para poder dar sentido al movimiento en 3 dimensiones, el cerebro usa las señales visuales que proceden de un ojo o bien de los 2. Esta es la razón de que veas progresivamente más grande un objeto que se aproxima cara ti, que, en ocasiones, precises desplazar la cabeza para conseguir una perspectiva visual diferente, o bien que la imagen recibida por cada uno de ellos de tus ojos (visión binocular), se unifique en tu cerebro.

Conforme con la investigación de Rokers, la ceguera del movimiento es un fallo del cerebro en el momento de emplear las señales prismáticos. Para tener una buena visión binocular, el cerebro debe conjuntar las diferencias de ubicación de un objeto percibidas por cada ojo, que son sutilmente diferentes, y lo hace merced a sensores de la disparidad y sensores de la velocidad. Los sensores de la disparidad de la visión binocular señalan al cerebro exactamente en qué dirección se mueve el objeto. Al tiempo que los sensores de la velocidad recogen la velocidad con la que el objeto se desplaza por cada retina.

¿De qué manera se ha efectuado el estudio?

Para poner a prueba su hipótesis, Rokers y su equipo solicitaron a los participantes que se pusiesen unas lentes de colores a fin de que, de esta forma, cada ojo recibiese una imagen diferente. “En el planeta real, solo hay una imagen, mas este experimento prueba que, para advertir el movimiento, el cerebro da prioridad a la señal que capta uno de los ojos.

Los estudiosos solicitaron a los participantes que identificaran la dirección en la que se movían los objetos en múltiples ángulos distintos. Para su sorpresa, más de la mitad de los participantes tenía contrariedades para efectuar lo que se les solicitaba. “Llevamos a cabo miles y miles de ensayos y nos sorprendió ver cuántas personas tuvieron inconvenientes para advertir apropiadamente el movimiento”, asevera el creador primordial del estudio.

Conforme con sus datos, los inconvenientes se encontraban solo en parte del campo visual. Por tal razón, los participantes (aun aquellos que peor percibían el movimiento), pueden ver, en algún instante, que el objeto se mueve. “Es curioso pues cada persona, de alguna forma, sabe exactamente en qué punto de su campo visual es capaz de percibir el movimiento y le presta máxima atención”, declaró Rokers. El creador del estudio apuntó, además de esto, que este inconveniente en el momento de advertir el movimiento no refleja ninguna anomalía física en los ojos sino atiende, más bien, a un “problema de cableado” en los cerebros.

Este estudio sirve como base para asistir a los estudiosos de la visión a comprender de qué manera identificar y tratar inconvenientes como la ambliopía o bien “ojo vago” y, asimismo, los posibles daños visuales que puede ocasionar un derrame cerebral.

¿Piensas que tienes buena visión de los objetos móviles?, ¿nos cuentas por qué razón?